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La Edad de la magia Edit

Segun los teoricos de los antiguos elfos, miles de años antes de que apareciera el primer humano, existía un reino tan basto como nadie ha visto jamás. El reino de los Antiguos, este poderoso imperio gobernó todo Valkur y su sociedad pujante se esparcía a lo largo de un único supercontinente llamado Irllios. Los antiguos conocidos como “elfos” forjaron durante su historia un increíble dominio sobre la magia. Las leyendas dicen que con este poder los elfos labraron su propia ruina, dando origen a un enveto conocido como “La gran rotura” que dividió Irllios en  3 continentes y extinguió a los elfos en lo profundo de la historia. Todo lo que se sabe hoy de los antiguos es gracias a las  arcaicas ruinas de su alguna vez hermosa civilización.

La Edad de Luz Edit

El fin de los antiguos y el correr de los años trajeron consigo verdes praderas y gracias a esta nueva época de paz los herederos de Valkur, los humanos y Nabaat, vieron su florecer. Se formaron grandes tribus y particularmente los Nabat, quienes se destacaban por su avance cultural y cabelleras rojas como el fuego, fueron extendiéndose en el gran continente de Io durante casi  mil años hasta dominarlo por completo. Bajo la tutela de los Nabat se alzaron los primeros reinos humanos pero se cree que la constante puja de poderes entre estos reinos desembocó en el primer gran evento bélico en la historia de los humanos “El gran Cataclismo” también conocido por los teólogos como “La ira de la creadora” y que a su vez daría fin a la Edad de Luz.

Lo Era del Caos Edit

Tampoco existen demasiados datos sobre esta época, si bien se cree que los Nabat fueron los causantes de “El Gran Cataclismo” no se pudo encontrar evidencia alguna ello o del origen del evento en sí mismo. Sin embargo, sabemos que durante esa época oscura y caótica fueron originadas las “Huestes”… hordas de criaturas que hasta ese entonces no formaban parte de la fauna de Io. Estos seres invasores hechos de oscuridad pura, encontraron reinos desgastados por la guerra que nada pudieron hacer contra ellos. Todas las ciudades se desplomaron con excepción de una. La legendaria Prontera, último bastión de la humanidad, fue el refugio desde donde nuestros ancestros se lanzaron a la mar, huyendo de las huestes, en miles de barcos. Por este suceso el del continente de Io, es ahora conocido como “Las Tierras del Caos” Un lugar atestado de maldad donde las Huestes campan a sus anchas. La migración por mar de los humanos desde la ciudad de Prontera maraca el año 1000 en nuestro calendario.

Edad Antigua Edit

Se dice que los humanos vagaron por los mares de Valkur durante 20 años, hasta que guiados por un delfín, enviado por la gran diosa creadora de todo, encontraron su camino al “Nuevo Mundo” Los barcos de los humanos tocaron tierra y encontraron allí un nuevo continente en donde fundar sus hogares, Arlcrast. 

Los pueblos originarios, Satyros y hombres bestia, perdieron terreno ante los humanos, pronto los Satyros dejaron tímidamente las tierras que les eran propias y se recluyeron lejos de los intereses humanos, en los bosques más profundos. Al igual que muchas criaturas tribales originarias de Alcrast. Los hombres bestia lucharon contra los humanos en grandiosas batallas, pero sus ya flacas filas de nada sirvieron contra un enemigo numerica y tecnologícamente superior. Fueron empujados del continente al borde de la extinción. 

Los humanos, colonizadores de Arlcrast se expandieron a lo largo y ancho del continente, formando pequeños reinos.

Segunda edad de luz Edit

La Segundad edad de luz es la era que va desde el nacimiento de los grandes reinos (1453) hasta la caída del antiguo régimen y formación del imperio (1770). La aparición de nuevas tecnologías hizo posible la iluminación cultural que fue la principal característica de esta época. Esta iluminación trajo la búsqueda del progreso, comunicación y la supremacía de las ciencias. Hubo grandes avances en el saber que resultó en nuevas ciencias. 

Una plaga sin origen sumergió a los reinos del este en la desesperación, para el año 1765 más de la mitad de los habitantes de esos reinos habían muerto, en especial la extraña enfermidad parecia atacar a los Nobles. A pesar del avance de la razón imperante en esta época, el pueblo interpreto la enfermedad y la sequía de los cultivos  como un claro disgusto de “La gran diosa creadora” para con los injustos nobles y en ese mismo año estallo la revolución. La enfermedad dejo de ser la principal causa de muerte y la guerra civil y las hambrunas pasaron a ocupar el puesto. Dos años de calamidad trascurrieron hasta que un joven noble alquimista conocido como Guilbert descubrió la causa de la enfermedad.   El color rojo de las monedas que usaban los reinos del oeste para comerciar estaba hecho con polvo de un mineral llamado “Oro Rojo”. Guilbert descubrió que el oro rojo, presente en las monedas y usado en la alta joyería, tenía la capacidad de absorber el Maná (La fuerza de vida que tiene toda la materia y hace posible la magia) y gracias a él, la plaga llego a su fin. Con una población diezmada y una nobleza decadente Guilbert se convirtió en un faro de esperanza para los reinos del este quienes lo consideraban un héroe, no se sabe si por esta misma razón o por instinto de auto conservación fue que los nobles dieron poder suficiente a Guilbert para unir a los reinos, así nacía El imperio del este.

La era del Oro Rojo Edit

El emperador Guilbert logro convertir aquella piedra que tanto mal había traído a su pueblo en el gran pilar del Imperio. Pronto su alquimia desato el verdadero poder del Oro Rojo, usando su ciencia para sintetizar aquel mineral en una poderosa fuente de energía.  Los devastados reinos del este despertaron como un imperio en toda su gloria, los avances de Guilbert desataron una revolución industrial sin precedentes, gracias a la tecnología del Oro Rojo los objetos ahora podían dotarse de cualidades mágicas. Para el año 1781 las heridas de la posguerra habían sanado y el Imperio del este era la fuerza económica más poderosa de todo Arlcrast. Un malestar político comenzó a manifestarse entre reinos y republicas del oeste que veían con malos ojos el rápido crecimiento del Imperio y sabían que estaban en clara desventaja tecnológica y numérica en caso de una posible guerra. En el año 1811 a la edad de 55 años el emperador Guilbert, quien habia declarado la igualdad entre humanos y Nabaats, fue asesinado mientras asistía a una celebración en tierras del principado de Dullan. El hijo mayor de Guilbert, Brando, tomo posesión del título de emperador y convoco al gran ejército imperial que devastó toda Dullan en tan solo una semana, ejecutando al entero de su población. Al ver tal muestra de poder, los representantes de repúblicas y reinos del este se juntaron en secreto y acordaron una alianza. Formando de esta manera la Federación del Leon. El 15 de Enero de 1811 la federación lanzo una ofensiva sobre Dullan y aunque no pudieron retomar el territorio lograron ocasionar grandes bajas entre las divisiones imperiales estacionadas allí. Al ver un que un conflicto bélico mundial era una posibilidad real y traería altísimas bajas para ambos frentes se decidió optar por un alto en las hostilidades. El asesinato de Guilbert fue investigado y se llegó a la conclusión de que el convenientemente muerto Vizconde de Dullan había sido el gran conspirador. Saciada la sed de venganza, el imperio accedió al cese de hostilidades. Guilbert fue elevado al grado de santo profeta y el Imperio del Este pasó a llamarse “Sacro Imperio Oriental”. Ambas potencias habrían de plantar las semillas del próximo desastre. 

Para el año 1909, tras casi un siglo de estabilidad, dos grandes poderes controlan el continente. En el este, El Sacro Imperio Oriental y en el oeste La federación del León. La demanda del Oro Rojo y la poca oferta disparan una crisis económica y ambas potencias empiezan una puja por límites territoriales y derechos sobre explotación del mineral, que llega a un punto límite el 22 de Junio de 1913 cuando una división entera de caballería pesada Imperial avanza agresivamente por la frontera oeste tomando un poblado, La Federación responde.  ESTALLA LA GUERRA.

El imperio, con su basta superioridad militar golpea duro. Ganando las primeras contiendas y poniendo a la Federación a la defensiva, empujándolos sobre sus talones. El imperio confiado en poder mantener el ritmo de la guerra en el frente, posa sus ojos más allá de la federación, en su vecino, el aun independiente principado de Nornar, ubicado en una isla en medio del mar. Encontrando en aquel pequeño y pacifico archipielago su próxima víctima. Nornar quien había sabido mantener la neutralidad entre las tensiones de aquellas superpotencias se ve ahora comprometida gracias a su fama de poseer los yacimientos de Oro Rojo más ricos del continente. El imperio atraído por la idea de ganar esos recursos para acelerar su campaña invade Nornar con todas sus fuerzas buscando una rápida victoria incondicional. Pero encuentra en los isleños una determinacion que provoca bajas tan extremas al imperio que les obligan a negociar. 

Al final del primer evento belico mundial, la isla del Nornar es anexada al Imperio y se firma un acuerdo de paz con la Federacion del Leon que dura hasta ahora. 

Estamos en el año 1986, casi un siglo de economia pujante, Arlcrast jamas estubo mejor, la paz imperante se funde con aires de crecimiento y la gente solo puede pensar que el mañana sera aun mas brillante. El emperador Adrey Yerik, es un regente bondadoso de buen corazon y quiza el mejor emperador que se recuerda desde los dias del santo profeta. 

El 8 de febrero del año 1986, Adrey Yerik es encontrado ahorcado, colgado de un arbol en la plaza de armas interna del propio palacio imperial. De inmediato su esposa reclama el titulo de emperatriz y acusa a Ciel, la espada leal del imperio, la Nabaat con mas alto rango y estima del ejercito imperial, de  ser la amante y la asesina del emperador. La autoproclamada emperatriz pide al general maximo de las fuerzas imperiales que entregue la cabeza de Ciel. Inge Vicheslab  se niega a ejecutar a su propia discipula. La sala de audiencias se vuelve una zona de batalla entre distintas facciones de la guardia imperial y el general logra escapar mal herido junto con Ciel.  No tarda mucho para que el resto del continente imite lo acurrido en aquella sala. El imperio se quiebra en dos, por un lado las provincias leales a su general y por el otro, quienes apoyan a su nueva emperatriz. La emperatriz acusa al general de secuestrar a la unica heredera del imperio, la princesa Inna. De las 9 provincias imperiales, solo la novena, la isla de Nornar, aun no tiene una postura definida.