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[Nombres de origen Germano]

Raza Base: Semielfo

Subraza: Nabaat

Atributo principal: Carisma (no puede ser menor a 12)

Alineamiento sugerido: Cualquiera.

Clase predilecta:

De cabellos rojos como el metal candente, figura estilizada, una estatura un poco más baja al humano promedio, rasgos de reconocida belleza y una esperanza de vida media de cien años. Los Nabaat son una raza antigua.

A pesar de lo que digan algunos extremistas, cuando la cultura de los humanos era joven y apenas dominaban el metal, los Nabaat ya poseían un amplio conocimiento de las ciencias  y construían bastos reinos. Mantuvieron un dominio absoluto de Io por más de dos mil años, pero según cuenta la leyenda, siglos de sangrientas guerras desembocaron en “La gran calamidad”

La cólera de la diosa que castigo a los Nabaat por sus ofensas y lanzo sobre Io una maldición tan poderosa que los cielos se sumieron en una noche eterna. Se relata como “la oscuridad” de la noche eterna arrasó como un vendaval, demoliendo cada reino a su paso. Todas las ciudades cayeron con la excepción de una. La ciudad humana de Prontera, ultimo bastión de esperanza, donde los pueblos libres unidos se enfrentaron a la oscuridad que choco contra aquellos legendarios portones. Encontrándose aliados en la desgracia, habiendo logrado sobrevivir el primer golpe pero infinitamente superados en fuerzas, los humanos y los Naabat abandonaron Io para hacerse a la mar. Desde ese momento Io, el continente, es conocido como “Las tierras del Caos” y ningún barco ha vuelto jamás de ese lugar.

La era de los humanos había comenzado, los Nabaat fueron culpados por la destrucción de Io siendo perseguidos a causa de esto a lo largo y ancho del nuevo continente. Al final la cultura de los Nabaat fue diezmada, al nivel de perder su propia lengua y su alguna vez orgulloso pueblo fue reducido a la esclavitud. Viviendo en guetos o escapando a los bosques, siendo una mera sombra de lo que alguna vez supieron ser.

Los Nabaat fueron cazados por deporte, marcados como ganado, usados en espectáculos de sangre e incluso utilizados como una propiedad descartable para las maquinaciones más despreciables de las  mentes más retorcidas.

No fue hasta la creación del imperio, cuando el gran profeta proclamo la igualdad ante la ley entre humanos y Nabaats. Aunque la mayoría de humanos los despreciaba a los Nabaat el amor y la admiración a su profeta emperador era tan grande que nadie oso emitir comentario al respecto.

Los teóricos de los antiguos insisten en que los Nabaat son descendientes lejanos de los míticos “Elfos”, no se ha encontrado evidencia alguna de tal afirmación, todo vestigio de cultura Nabaat yace enterrado en alguna parte de las tierras del Caos y las pocas ruinas elficas encontradas en la actualidad son tan antiguas que no hay manera de saber si los Elfos alguna fueron realmente una civilización.